De Éxodo 20, 4: No te harás ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. Es así que los católicos se hacen imágenes, luego son idólatras y punto. No sé si sabés sobre los querubines de oro que Dios mandó a hacer para adornar el Arca de la Alianza o sobre la serpiente de bronce, también ordenada por el mismo Yahvé.
El diezmo es algo muy sencillo, dar a Dios el 10% de los ingresos. Ver Levítico 27, 30-33 y Números 28, 21. El diezmo es algo ideal y caído del cielo para los pastores protestantes, hay que oirlos en sus prédicas haciendo énfasis en esto: hermano mío, da, entrega al Señor con generosidad si quieres ser bendecido, cuanto más generoso seas con tus bienes, más recibirás, recuerda que Él promete el ciento por uno, recibirás muchos frutos de bendición, cumple con el diezmo. Eso sería para un público más o menos educado. A las pobres gentes sin educación y medios, les dicen que pueden llegar a entregar sus ofrendas tal día a tal hora, pues serán recibidas, que ellos (los pastores) van a orar especialmente por quienes lleguen a ofrendar, para que se vean libres de sus enfermedades, de asechanzas, de enemistades, de todos los males del alma y del cuerpo.
Y allí llega gente verdaderamente necesitada con sus sobres a hacer largas colas, los que no pueden materialmente llevar efectivo llevan una grabadora, cualquier otro electrodoméstico pequeño, lo que sea, y los pastores benévolamente se los reciben y les dicen que van a orar por ellos. A las mujeres les dicen "hermanita" o "sierva", con un tono un tanto despectivo y a los hombres les dicen "varón" o "siervo". Verdaderamente da cólera ver cómo caen en sus redes las gentes sencillas e ignorantes. Igual como, en otro orden, caen con los políticos populistas, oportunistas y engañadores.
Sentimentalismo, lo explotan en gran manera los protestantes, pero especialmente los pentecostales. Por eso son las largas oraciones en voz alta delante de toda la concurrencia, por eso tanto repetir "Señor". Por ejemplo, "Gracias, Señor, por todo lo que me das, Señor. Porque, Señor, yo no lo merezco pero tú, Señor.....................".
Los predicadores de la prosperidad lo que hacen es asegurar a sus seguidores diciéndoles cosas como la siguiente: Que Dios promete prosperidad en lo material, riquezas y éxito a todo aquel que se una a su forma particular de interpretar el cristianismo, con lo que aseguran mantener agarrados o amarrados a sus seguidores. Les prometen que la forma de adquirir esta prosperidad es por medio de la fe o por el uso de métodos com confesar audiblemente ciertos pasajes bíblicos en público o visualizar en la mente consas materiales que se deseen y orar pidiéndolas a Dios. Por supuesto, tienen la enseñanza de que ofrendando dinero (grandes cantidades, de preferencia) a cualquiera de estos grupos, ellos le prometen a los fieles que Dios se los devolverá multiplicado. Le llaman el evangelio de las riquezas y el éxito. Todo esto no es de Dios, son voraces depredadores de dinero ajeno.
El diezmo es algo muy sencillo, dar a Dios el 10% de los ingresos. Ver Levítico 27, 30-33 y Números 28, 21. El diezmo es algo ideal y caído del cielo para los pastores protestantes, hay que oirlos en sus prédicas haciendo énfasis en esto: hermano mío, da, entrega al Señor con generosidad si quieres ser bendecido, cuanto más generoso seas con tus bienes, más recibirás, recuerda que Él promete el ciento por uno, recibirás muchos frutos de bendición, cumple con el diezmo. Eso sería para un público más o menos educado. A las pobres gentes sin educación y medios, les dicen que pueden llegar a entregar sus ofrendas tal día a tal hora, pues serán recibidas, que ellos (los pastores) van a orar especialmente por quienes lleguen a ofrendar, para que se vean libres de sus enfermedades, de asechanzas, de enemistades, de todos los males del alma y del cuerpo.
Y allí llega gente verdaderamente necesitada con sus sobres a hacer largas colas, los que no pueden materialmente llevar efectivo llevan una grabadora, cualquier otro electrodoméstico pequeño, lo que sea, y los pastores benévolamente se los reciben y les dicen que van a orar por ellos. A las mujeres les dicen "hermanita" o "sierva", con un tono un tanto despectivo y a los hombres les dicen "varón" o "siervo". Verdaderamente da cólera ver cómo caen en sus redes las gentes sencillas e ignorantes. Igual como, en otro orden, caen con los políticos populistas, oportunistas y engañadores.
Sentimentalismo, lo explotan en gran manera los protestantes, pero especialmente los pentecostales. Por eso son las largas oraciones en voz alta delante de toda la concurrencia, por eso tanto repetir "Señor". Por ejemplo, "Gracias, Señor, por todo lo que me das, Señor. Porque, Señor, yo no lo merezco pero tú, Señor.....................".
Los predicadores de la prosperidad lo que hacen es asegurar a sus seguidores diciéndoles cosas como la siguiente: Que Dios promete prosperidad en lo material, riquezas y éxito a todo aquel que se una a su forma particular de interpretar el cristianismo, con lo que aseguran mantener agarrados o amarrados a sus seguidores. Les prometen que la forma de adquirir esta prosperidad es por medio de la fe o por el uso de métodos com confesar audiblemente ciertos pasajes bíblicos en público o visualizar en la mente consas materiales que se deseen y orar pidiéndolas a Dios. Por supuesto, tienen la enseñanza de que ofrendando dinero (grandes cantidades, de preferencia) a cualquiera de estos grupos, ellos le prometen a los fieles que Dios se los devolverá multiplicado. Le llaman el evangelio de las riquezas y el éxito. Todo esto no es de Dios, son voraces depredadores de dinero ajeno.
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